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Mostrando las entradas etiquetadas como niñez

Otras meditaciones

En el diario transitar de nuestra existencia por este mundo de Dios, y siempre que no nos llegue a temprana hora el llamado de rendir cuentas ante el tribunal divino, pasamos por esas diferentes etapas de la vida, en el curso de las cuales vamos escribiendo nuestra propia historia, cuyas páginas rememoramos con nostaslgia, especialmente cuando hemos rebasado el medio siglo y estamos escribiendo ya los últimos capítulos. Recordamos por ejemplo, entre toda esa serie de escenas de las que hemos sido protagonistos, aquellas en las que cariñosamente nos llamaron "mijito", esa época en que principiábamos a tener noción de nuestras primeras vivencias, hubo otras en las que nos llamaron "cuñado", pero también fuimos "novio" para llegar posteriormente a "yerno" y convertidos después en "papá", acercándonos con esto al calificativo de "suegro", en donde quedamos muy próximos al de "abuelo". Y es de aquí de donde contemp...

Recuerdos

Paseando por los alrededores del pueblo, algo que solemos hacer con cierta frecuencia, recordamos nuestros años de niños y adolescentes, de patojos prejuiciosos y traviesos, aquellos en las que unidos a la pandilla del barrio, recorríamos esos alrededores y sus interioridades: cruzarena, las Claveras, los Chorros, y tantos lugares mas; ahora total o parcialmente modificados, pero luciendo algunos todavía sus antañones corrales de piedra, de piñón o de piñuelas, que como antes, hoy también habitados por lagartijas y chinchigüilitos, que temerosos y juguetones desaparecen al notar nuestra presencia, posiblemente para observarnos desde su escondite y reírse de nosotros, o mirarnos con respeto y precaución. Lo cierto es que todos esos sitios poblado de cafetos y chalunares, casi en su totalidad y que un día albergaron guayabales, Zuquinayes, cinco negritos, pomarrosales y toda clase de frutales, supieron de nuestras andanzas y sufrieron por muchos años la invasión despiadada de nu...

El barrio, testigo mudo de nuestras correrias

-¿Qué es el barrio? Así se le llama a cada una de las partes en que se divide una comunidad, y las cuales se limitan por linderos convencionales, como calles, avenidas, ríos, zanjones, corrales, arboledas, etc., etc.; y cuyos límites están determinados especialmente con fines administrativos o de control territorial, con el propósito de identificarlas con mayor facilidad. -Pero nuestro objetivo en el presente artículo, no es tanto definirlo como un ámbito geográfico, sino más bien como un espacio del cual tenemos un recuerdo agradable porque fue el campo de nuestras andanzas de niños y adolescentes, en el que tuvimos tantas aventuras e hicimos quien sabe cuántos perjuicios: botando corrales, robando frutas o matando pajaritos. -Bueno, también una que otra inocente travesura de pasión tierra e inofensiva, dándole un beso furtivo o un abrazo lleno de amor a la muchachita que nos robaba el corazón, por lo bonito o por su graciosa manera de ser, y por lo mucho que nos gustaba, y esa...