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Mostrando las entradas etiquetadas como Naturaleza

¿Sabe usted quién es?

                                                           Como un inapreciable regalo de Dios, casi a diario contamos con la grata presencia de un distinguido visitante que rigurosamente vestido de negro, de un negro azulado y brillante, anuncia su llegada con la potente y sonora voz que dulce y melodiosa, brota de su garganta. Su gallarda figura, con intervalos más o menos prolongados de ausencia, se yergue majestuosa a travpes de una ventana, de la que ha hecho su estudio favorito para ensayar sus variadas melodías. Ahí permanece por largos ratos, picoteando los cristales y pavoneándose orgullosamente, engrifa su plumaje oscuro y deja escuchar su canto. Su presencia, ya familiar, nos llena el corazón de alegría porque deleita con su voz limpia, clara y potente, la cotidianeidad de nuestra existencia, porque invade con...

Maravillas de la Naturaleza

Los hombres nos detenemos a ver y a admirar el reloj de lujo que luce un amigo, el carro de un ricachón, el par de zapatos de una vitrina, y hasta un par de calcetines. Las mujeres ven con envidia el vestido que lleva puesto otra, el collar, los aretes, su estrambótico peinado, y hasta la forma en que se pinta o camina. Todo lo anterior y mucho más es totalmente cierto, como cierto es también que difícilmente nos detenemos a apreciar las maravillas que la Naturaleza nos brinda a cada paso. Cuántas veces, por ejemplo, nos hemos puesto a observar la belleza de la más modesta flor, la simetría de las alas de una mariposa y la policromía de sus colores; ¿Nos hemos fijado acaso en el hermosos cuadro que nos brinda en el horizonte un atardecer, en el correr musical de un arroyuelo, en el lento o precipitado caminar de un río? ¿Hemos presenciado con detenimiento el soberbio espectáculo que nos ofrecen las olas de un mar embravecido, de un día tempestuoso o la inmensa grandeza de un c...

Perdida en el Bosque (Tercera Parte)

Perdida en el Bosque (3/3) (1/3) (2/3) Mi corazón empezó a palpitar más rápidamente, y un temor invadió todo mi ser. Él lo notó y me preguntó que qué me sucedía. Yo le dije que por favor no dejara que me pasara de nuevo, entré en pánico y no me pude controlar, comencé a llorar de repente, y él me dijo que estuviera tranquila, él me abrazó, y yo lo abracé también fuertemente. ―¡Por favor!, no dejes que me pase de nuevo, ayúdame, protégeme, no dejes que me pase―. Él me abrazó muy fuertemente y me dijo: ―Todo estará bien―. Pero él no sabía lo que decía… Yo sentí como poco a poco mis extremidades cambiaban, el pelo me crecía por todo el cuerpo, mi rostro cambiaba, mis dientes crecían, y mientras aún nos abrazábamos mis uñas convertidas ya en garras le arañaron la espalda fuertemente. El gritó y me empujó hacia atrás rápidamente, cayendo él hacia el otro lado. Él me miraba muy asustado, y yo no podía hacer nada, yo de pronto lo mordí, y el gritó más fuerte. Él estaba tirado en e...

Perdida en el Bosque (Segunda Parte)

Perdida en el Bosque (2/3) (1/3)   Él abrió la puerta de su cabaña y yo entré después de él. Él me dijo muy amablemente que me sentara, y yo me senté. Él puso a calentar algo en la estufa, y luego sacó un botiquín, me empezó a curar las heridas y me vendó lo pies. Luego sirvió un té caliente en un vaso y me lo alcanzó. Yo le agradecí. Para ese momento ya era de noche. Él puso la chimenea de su cabaña para darnos calor. Luego empezó a preparar algo de comer. Me preparó una sopa caliente y luego me dio un poco de arroz y carne. Yo le agradecí mucho, me puse a comer, era la comida más deliciosa que jamás había probado, no sé si por su cocina o por el hambre que tenía de no haber comido en todo el día. Ya iba avanzada cuando noté que él me miraba fijamente, yo me detuve, y me dio un poco de risa. Él me dijo ―tienes unos lindos ojos―. Yo me sonrojé un poco, le dije que gracias. Pero me fijé que él no estaba comiendo nada. Entonces le pregunté: ―¿Y tú, por qué no comes? ―, é...

Perdida en el Bosque (Primera Parte)

Perdida en el Bosque (1/3) Desperté sola y perdida en el bosque. No recordaba lo que había pasado anoche, habían manchas de sangre ahí donde yo estaba, y estaba desnuda. Tenía miedo y empecé a caminar por el bosque, pero no sabía a dónde ir, estaba completamente perdida y tenía mucho miedo. Caminé durante horas y horas, pero no llegaba a ningún sitio, y mis pies me dolían mucho porque iba descalza, y no estaba acostumbrada a caminar en la tierra y las piedras. Se me hicieron algunas yagas en los pies. Ya habían pasado muchas horas, y el sol ya estaba por irse, yo estaba muy asustada, me senté en el tronco de un árbol y me puse a llorar. Yo lloraba y lloraba, cuando en eso escuché unas pisadas, y de pronto una voz que dijo: ―¿Estás bien? ―yo volteé y lo vi, era un hombre joven, de cabello negro, barba y bigote, con camisa, pantalón y botas, llevaba una mochila y una escopeta en la mano. Quizá debió haberme dado miedo, pero no sé por qué su rostro bondadoso me inspiró confianz...

Azul

AZUL La magia de tu azul, eterno cielo, es sólo lo que queda permanente pues nubes afanándose en su vuelo te tornan cada día diferente. Así no luce igual ninguna aurora, ningún atardecer, ningún celaje; igual cielo es distinto cuando llora que cuando se arrebola en su ropaje. Azul, por siempre azul también la noche te da la eternidad en su agonía tienes tanto de estrellas encendidas que le cuesta despertar al día nacido en enaguas extendidas de una aurora que va a cerrar su broche César de Médicis

A una rosa

A UNA ROSA Es raro lo adorable de una rosa bañada de ternura y de rocío si en la abrupta ribera deja al río el suave terciopelo en que reposa. Es dueña de una causa siempre hermosa, de efímera elegancia lisonjera que pinta de rubor la pradera sedienta de su sombra primorosa. Ampara con su ser grandes amores o sola su presencia es el destino de súplicas que aplacan los rencores, y mientras espinas adivino elevo a los suspiros sus olores que van de lo profano a lo divino César de Médicis

Una Hermosa Rosa del Jardín Botánico de Tizatlán

Hola amigos y amigas, como les había comentado he estado ausente, por ello Jaqui me ha cubierto los martes, pero de todas formas no he dejado de publicar los lunes, es un poco difícil escribir un artículo más elaborado, así que les comparto una foto tomada durante mi viaje, una hermosa Rosa que se encuentra en el Jardín Botánico de Tizatlán, parque didáctico fundado en 1989 en Tizatlán, Tlaxcala, México. La rosa es un género de arbustos espinosos y floridos de la familia de las rosáceas. Las gotas de lluvia dan una vista especial de esta rosa encontrada en tierras tlaxcaltecas.  El Comandante de las Letras Rosa del Jardín Botánico de Tizatlán, Tlaxcala, México 08 de Julio de 2017. Foto de José Julián Elizondo Mendoza, .

Para deshojar un lirio

PARA DESHOJAR UN LIRIO Debieras ser fatal como pirata, Tener en nada la virtud nacida; Y haciendo gala del que a tal maltrata Tener desprecio franco por la vida. No conocer la gracia ni el esmero Con que se organizó su azul diseño, Ni quién si, por ventura, fue el primero De haberle dedicado tanto empeño. No toca decidir cómo ni cuando La vida se marchite en nuestras manos, Mas antes de destruir, vivir amando Es algo que nos signa como hermanos. Así amó San Francisco y eso queda; Con el árbol y el mar hacer las paces, No hay ninguno que bien amar no pueda, Deja al lirio vivir o lo deshaces... César de Médicis 2012

Así es el invierno

Se le llama invierno a esa época de lluvias que se nos viene encima con todo el ímpetu y su cúmulo de consecuencias. Por una parte sus bondades al darle al campo ese toque maravilloso que hace brotar de la madre tierra el vástago creador que se multiplica como dádiva divina del creador para sus hijos, ese hábito de esperanza que llena el corazón del hombre de alegría y gratitud, ese fluido mágico que inunda de colores y fragancia el ambiente campirano. El invierno produce el mágico cambio de los campos al pintarlo con sus variadas tonalidades de flores multicolores que le dan a la madre naturaleza una presencia incomparablemente bella. Pero a la par de este regalo invaluable que la madre naturaleza nos brinda, está el lado opuesto, el reverso de la medalla cuando por la misma impetuosidad con que a veces el invierno se hace presente, ha dado muestras de su capacidad de destrucción al provocar inundaciones, deslaves, derrumbes, con sus graves consecuencias. Pero así es el invier...

Vendrá la lluvia

“Como todos los años y como todos los seres humanos impacientes e inconformes como somos, nos desesperamos con el calor o con el frío. Esos súbitos cambios de temperatura nos molestan, quisiéramos que las cosas se dieran siempre a nuestro gusto y conveniencia. Pero ya dentro de poco cambiará el tiempo, al menos así lo esperamos, después de estos polvorosos y sofocantes calores, vendrá la lluvia que con urgencia y ansiedad esperan las plantas, que con ansia se aferran a la tierra, buscando con sus raíces ese líquido precioso que les dará el vigor y la energía para seguir sirviéndole a la humanidad. Año con año el agua se presenta como siempre, con su mágico poder de darle al campo ese impulso vital que necesita para hacer florecer lo que dadivosamente produce, para hacer renacer de sus entrañas la vida misma, vestida con su traje de esperanza. El olor a tierra mojada levanta el ánimo y nos pone de nuevo contentos porque nos hace pensar en el inicio feliz del invierno, de ...