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Mostrando las entradas etiquetadas como magia

El Tesoro de los Conejitos

EL TESORO DE LOS CONEJITOS Tres saltarines conejitos, suaves, blancos y pequeñitos, en el bosque saltaban y saltaban, mientras se divertían y jugaban. Una brisa sobre ellos cayó y un arcoíris al horizonte se divisó. Una leyenda habían ellos escuchado, de mucho oro en una olla guardado, que al final del arcoíris estaba, y que era de cualquiera si acaso lo encontraba. Así que juntitos, saltaron y saltaron lejitos, pero cuando que estaban cerca les parecía, el arcoíris en el acto se desvanecía. Les pasó una y más veces, y así siempre les pasaba, el arcoíris siempre se les escapaba. Al sabio señor Búho consultaron, cómo llegar al final del arcoíris le preguntaron. Desde su árbol de morada, les dijo que fácil no era nada, desde la tierra no podréis llegar, por el aire tendréis que volar, amigos voladores tendréis que encontrar, pero para que el arcoíris no se vaya a espantar, un ave grande no debéis buscar, sino un ave tranquila y delicada, que su labor haga dedicada, un colibrí qu...

Oz y las Mariposas, unas azules y otras rosas

Oz y las Mariposas, unas azules y otras rosas Todo empezó un día aireado, cuando un viento ruin robó los pétalos a aquella flor. El mago de Oz no sabía cómo ayudar a repararla, pues no era como aquella muñeca de porcelana cuyas piernas pegó, sus pétalos no podía pegarlos. Pero Dios le descubrió qué magia podía usar, y salió al día siguiente en búsqueda de un tesoro que tomó en sus manos y convirtió en mariposas rosadas y azules, que días más tarde fueron enviadas al jardín de occidente, pero no pudieron encontrar la flor, sino hasta varios días después, y cada una se posó sobre ella para ser sus nuevos pétalos, para que recuperara lo perdido con alegre sorpresa y para dar color y melodía a su vida, y el mago de Oz estaba muy feliz de haber podido ayudar con su magia, magia proveniente de su Fe y su Corazón. Pero días después las puertas del jardín se cerraron, y separado muy lejos quedó de aquella flor, aunque mucho tiempo después el mago logró ver a través de las rejas, y v...

Necronomicón

El Necronomicón, también llamado "El libro de los muertos", es un libro que fue escrito por el árabe Abdul Alhazred poco antes de su misteriosa muerte, acaecida en el año 738 d.C.  Los manuscritos originales fueron pasados a limpio y publicados bajo el titulo "Kitab Al-Azif" (que significa "el rumor de los insectos por la noche", sonido que en el folclore arábigo se atribuye a demonios y malos espíritus), y en ellos se incluían conjuros y revelaciones que Alhazred había recibido durante su exilio en el desierto de manos de unos misteriosos seres de otro mundo. Sobre el año 950 fue traducido al griego por Theodorus Philetas y fue entonces cuando se le dio por primera vez el título "Necronomicón". Parece que hay una traducción española del Necronomicón titulada Alacife y publicada en torno al año 1300 en León, España. (Fragmento del Necronomicón) Contenido: El libro se divide en cuatro partes: la primera consta de 42 capítulos y "cu...