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Mostrando las entradas etiquetadas como Infantil

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo XII. La Navidad.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO XII. LA NAVIDAD  Capítulo anterior: Capítulo XI. Noche Buena, Víspera de Navidad A la mañana siguiente, un toquido en la puerta despertó al zorro, éste se alegró, pensó que el sabueso le había llegado a visitar. Se arrastró como pudo a abrir la puerta, vio hacia arriba para ver al sabueso, pero no vio nada, así que bajó luego la vista y vio a su amiga ardilla. “¡Feliz Navidad!”, le dijo su amiga ardilla, él también le saludó alegremente. La ardilla entró con un costal de nueces que tenía para regalo. En eso se dio cuenta de la herida del zorro y se preocupó. “¿Qué te pasó?”, le preguntó. “Me caí”, dijo él, iba a explicar más, cuando en eso alguien más tocó a la puerta. El zorro fue a abrir, y resultaba que era su amigo el Mapache. Así fueron llegando unos tras otros sus amigos y vecinos, la bambi, la paloma, la tortuga, el castor, el conejo, el pájaro carpintero, de pronto la casa estaba llena de los amigos del bos...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo XI. Noche Buena, Víspera de Navidad.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO XI. NOCHE BUENA, VÍSPERA DE NAVIDAD Capítulo anterior: Capítulo X. La Patita El zorro se quedó muy triste por el abandono del sabueso, él no podía entender cómo diciéndose su “amigo”, lo abandonaba en un momento tan difícil para él, él recordaba todo lo que había hecho por el sabueso, y le dolía que ahora el sabueso no pudiera hacer nada por él, además le sorprendía, pues jamás lo esperó de él. El zorro entonces tomó fuerzas y coraje, mordió un cojín, y se quitó la trampa para osos. Su pierna empezó a sangrar y sangrar, y él se la envolvió y apretó con unas vendas. Pero su pierna se veía muy mal, demasiado mal, temía que la fuera a perder, y no sabía qué hacer. Al zorro le dolía mucho su pata, casi tanto como la actitud de su amigo sabueso. El zorro lloraba y lloraba, y en soledad, deprimido y herido, esperaba la navidad, que ya estaba cerca. El sabueso que estaba muy ocupado y que no tenía tiempo para el Zorro, ...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo X. La Patita.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD Capítulo anterior: Capítulo IX. El Barrio de los Gatos, Viaje al Bosque y el Mágico Manantial de Arcoíris. CAPÍTULO X. LA PATITA Después de eso el sabueso ya se sentía bien, aunque había regresado a la ciudad y una vez más estaba intentando ser buen sabueso de ciudad. El zorro intentó llamar algunas veces al sabueso, pero este no le contestó, y perdieron el contacto un tiempo. La vida del sabueso mejoró, consiguió un trabajo de policía en la ciudad donde recibió varios honores, y aunque no invitó al zorro, el zorro le llamó y le felicitó, el sabueso le agradeció. El sabueso tenía ahora nuevos amigos, al final se había hecho amigo del doberman, el rottweiler y el pitbull que estaban trabajando también de policías ahora, también tenía unos amigos caballos, gatos, y de otros tipos, y había llegado a ser de los animales más adinerados de la ciudad. Sin embargo, por aquellos días, a quien no le estaba yendo bien era al zorro. Su ma...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo IX. El Barrio de los Gatos, Viaje al Bosque y el Mágico Manantial del Arcoíris.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO IX. El Barrio de los Gatos, Viaje al Bosque y el Mágico Manantial de Arcoíris Capítulo anterior: VIII Aventuras y Desaventuras en la Ciudad Tenían que conseguir un pretexto para lograr que el sabueso saliera sin problemas, así que el sabueso que estaba muy triste le pidió al zorro que le hablara al gato negro, para que él dijera a sus papás y amigos que iría con él. Entonces el zorro fue en busca del gato negro. Al entrar al barrio de los gatos, un grupo de gatos lo vio con desconfianza, le preguntaron que qué hacía ahí, y lo rodearon. Él trataba de explicarles inventándose algo, mientras el líder caminaba rodeándolo y viéndolo con desconfianza mientras preguntaba. Los gatos le dijeron que no le creían nada, sacaron las uñas y le dijeron que los zorros no tenían nada que hacer ahí, y que él lo iba a aprender en ese momento. Pero justo en aquel instante, apareció el gato negro y se atravesó entre el líder de los gatos y...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo VIII. Aventuras y Desventuras en la Ciudad.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO VIII. AVENTURAS Y DESVENTURAS EN LA CIUDAD Capítulo Anterior: VII. Visita al Parque Así, fueron días y días que el zorro estuvo apoyando al sabueso, día tras día tenía una frase o unas palabras de ánimos para él, en algunas ocasiones quiso que fueran al bosque de nuevo a vivir las aventuras de antaño, para que recordara lo que era la felicidad, y para que quizá ahí descubriera un nuevo camino en el cual desarrollarse en libertad, tal como el zorro vivía, y aunque al sabueso le daban muchas ganas de ir y se emocionaba al escuchar las ideas del zorro, nunca podía ir, por lo que al final era el zorro el que tenía que viajar a la ciudad e intentar hacer algo, pero ahí era poco lo que se podía hacer, aún así, el zorro estuvo día tras día sin faltar, apoyándolo. El sabueso lloraba todos los días, pues además del problema que tenía, él sentía que la gente que le rodeaba no le apreciaba, que quizá no lo querían por se...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo VII. Visita al Parque

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO VII. VISITA AL PARQUE Capítulo Anterior: VI. Las compras de la señora Tortuga. Llegado el día indicado, zorro se preparó para ir a la ciudad. El parque quedaba en una zona un poco más transitada y estaba algo nervioso, pero bueno, debía ayudar al sabueso, así que se dirigió hacia allá utilizando de nuevo un disfraz con sombrero, bufanda y gafas oscuras. Iba ya por una de las calles caminando cuando de pronto unas puertas se abrieron fuertemente y un enorme toro salió de una taberna a pocos pasos del zorro; el zorro entonces se detuvo, y disimuladamente se cruzó al otro lado de la calle. Llegando casi al parque, pudiendo verlo ya, vio de pronto un grupo de policías caballos que estaban tapando la calle, y aunque se podía pasar, al zorro le preocupó un poco así que se regresó, y tuvo que ir a dar la vuelta por otra calle para llegar hasta el parque. Finalmente llegó al parque, y ahí en una banca le esperaba el sabueso....

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo VI. Las compras de la señora Tortuga.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO VI. LAS COMPRAS DE LA SEÑORA TORTUGA Capítulo Anterior: V. Problemas en la ciudad. Zorro vivía muy feliz en el bosque junto a muchos amigos, aprendió con su amigo mono araña a saltar de árbol en árbol, aprendió carpintería con su amigo pájaro carpintero y trabajaban juntos en ello, con su amigo mapache fueron a trabajar con su amigo el castor para ayudarle en la construcción de un dique, y con su amigo conejo sembraban zanahorias, con su amiga paloma mensajera entregaban algunas cartas, con su amiga cebra salían a correr todas las mañanas, y con su amiga ardilla montaron un negocio de nueces, e incluso con su amiga bambi viajaron a un lago muy pero muy lejano, donde pasaron varias aventuras por varios días. Su vida no podía ir mejor, ni siquiera tenía por qué visitar la ciudad, pero un día la señora tortuga le pidió favor al joven zorro si no podía hacerle favor de ir a traer algo a la ciudad, y él no se pudo neg...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo V. Problemas en la Ciudad.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO V. PROBLEMAS EN LA CIUDAD Capítulo Anterior: IV. Travesía por la ciudad. “Nada” respondió el zorro, pero ellos trataron de quitarle lo que llevaba en las manos, entonces él lanzó la pelota hacia un tejado, mientras uno de los perros lo detuvo con fuerza poniendo la espalda del zorro contra la pared, y le preguntó que qué era eso. “¿Qué cosa?, si yo no traigo nada”, “lo que lanzaste”, “yo no lancé nada”, “vean lo que lanzó allá arriba”, les dijo a los otros canes, que sin saber cómo subir, le dijeron: “es que está muy alto”, y como el perro estaba volteado, el zorro lo empujó y se le escabulló por debajo de las piernas, entonces los otros perros trataron de detenerle, pero él corrió hasta una de las casas y saltó agarrándose de una cornisa, los perros casi lo agarraban, pero él se impulsó hacia arriba, los perros no le alcanzaron a agarrar las patas, y él subió al tejado, encontró la pelota rápidamente, y corrió por el ...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo IV. Travesía por la Ciudad.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO IV. TRAVESÍA POR LA CIUDAD Capítulo Anterior: III. Viaje Fabuloso. Era un día cerca de Navidad, y el Zorro y el Sabueso, ya unos jóvenes, fueron a celebrar a donde el restaurante del Pavo Real, un restaurante fino en la ciudad, pero que era tolerante a los animales del bosque; ahí brindaron por la Navidad y por todos los años que habían mantenido esa relación a pesar de sus mundos diferentes, el Zorro lo hizo con un fresco de uva, el Sabueso con un fresco de hierbabuena y eucalipto, alzaron los cristales, y dijeron salud por la Navidad que llegaba. Aquella Navidad como cada Navidad, el zorro le compartió como siempre los chocolates que conseguía con Señor Conejo, los cuales comían siempre con ilusión. Además de aquello, esa Navidad el Zorro le regalaría un libro que el sabueso añoraba leer, y el sabueso estaba muy contento. Pasada la Navidad y el año nuevo, se acercaba el día del cumpleaños del Sabueso, y el zo...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo III. Viaje Fabuloso.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO III. VIAJE FABULOSO Capítulo Anterior: II. Años de Aventuras. Partieron a ese lugar espectacular en uno de sus días de juego, lo decidieron así sin más, no estaba planificado. Caminaron bastante a través de los árboles, más allá de las casas de los últimos conocidos del Zorro, caminaron por senderos y atravesando uno que otro charco o colina y ellos jugaban como si estuviesen atravesando un lago o una montaña. Siguieron caminando y caminando, hasta que detrás de unos arbustos, al salir de estos, sus ojos se quedaron asombrados al ver el maravilloso paisaje de una especie de alameda amplia y despejada donde entraba bastante luz del sol, y se veía buena parte del cielo, paraje que era partido en dos por un río hermoso de aguas cristalinas. El zorro y el sabueso asomaron sus cabezas por el río, y vieron sus reflejos en el agua, aún sin salir de su asombro, absortos. En eso el zorro volteó a ver al sabueso que seguía vi...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo II. Años de Aventuras.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO II. AÑOS DE AVENTURAS CAPÍTULO ANTERIOR: I. ENCUENTRO Al pequeño zorro le había dolido mucho lo que habían dicho de él, se preguntaba si de verdad era malo. Cuando llegó a su casa le preguntó a su mamá si él era malo, ella le dijo que no, que él era un buen hijo. Él le preguntó si los animales que vivían en el bosque eran malos, ella le dijo que no, que quién le había dicho eso. Él le dijo que unos perros que habían pasado por la zona donde él jugaba se lo habían comentado. Ella le dijo que no les hiciera caso, que los animales del bosque y de la ciudad no se llevaban, pero que él era un buen zorro, que la bondad o la maldad de alguien no dependía del lugar de donde era, pero que igual, mejor se alejara de los animales de ciudad si los veía, para que no le dijeran cosas feas. El zorro se quedó con la duda de por qué no se llevarían unos animales con los otros, pero ya estaba tranquilo de que al menos no era malo, él p...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo I. Encuentro.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO I. ENCUENTRO. Hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, en medio de un lindo bosque, se encontraron dos pequeños de mundos muy diferentes, uno de ellos era un sabueso. El sabueso estaba de paseo con sus papás por aquel sitio, pero de pronto se puso a seguir una mariposa. La mariposa entró por el tronco hueco de un árbol, y él le siguió a través de él. La mariposa salió por el otro extremo, y cuando el sabueso estaba a punto de salir, se asomó por la salida, el rostro de un zorro que se asomaba de cabeza desde arriba. El zorro le sonrió y le dijo: “hola ahí abajo”. El sabueso también sonrió sacando la lengua, y dijo “hola” también. Fue una conexión al instante, ambos se cayeron muy bien y en una mirada supieron que era el inicio de algo grande. Mientras se miraban y sonreían, el zorro le tocó con una mano y le dijo “te toqué, es tu turno”, y comenzó a correr saltando desde el tronco donde estaba, el sabueso que no ...

El Tesoro de los Conejitos

EL TESORO DE LOS CONEJITOS Tres saltarines conejitos, suaves, blancos y pequeñitos, en el bosque saltaban y saltaban, mientras se divertían y jugaban. Una brisa sobre ellos cayó y un arcoíris al horizonte se divisó. Una leyenda habían ellos escuchado, de mucho oro en una olla guardado, que al final del arcoíris estaba, y que era de cualquiera si acaso lo encontraba. Así que juntitos, saltaron y saltaron lejitos, pero cuando que estaban cerca les parecía, el arcoíris en el acto se desvanecía. Les pasó una y más veces, y así siempre les pasaba, el arcoíris siempre se les escapaba. Al sabio señor Búho consultaron, cómo llegar al final del arcoíris le preguntaron. Desde su árbol de morada, les dijo que fácil no era nada, desde la tierra no podréis llegar, por el aire tendréis que volar, amigos voladores tendréis que encontrar, pero para que el arcoíris no se vaya a espantar, un ave grande no debéis buscar, sino un ave tranquila y delicada, que su labor haga dedicada, un colibrí qu...