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Mostrando entradas de 2018

Trastorno Bipolar

TRASTORNO BIPOLAR ―De haber sabido en lo que me convertiría, antes de crearte lo meditaría, te juro que yo regresaría a aquel día y tu nacimiento sin dudar evitaría. ―¿De qué nacimiento hablas? Soy parte de ti desde antes que balbucearas, es muy diferente que durante más de veinte años me negaras, y que por necesidad por fin me liberaras, después que salvar tu vida me suplicaras. ―Baja el tono, que lo que tienes me lo debes a mí, tú trabajas con lo que durante muchos años construí, no te debo nada y cuando ya no sirvas me desharé de ti, escucha, que soy yo el que manda aún aquí. ―¿Construcción dices?, así le llamas a esas ruinas, a esos pedazos, si barrer este lugar vaya que me llevó trabajo, no puedes vivir sin mí, no puedes solo dar siquiera un paso, acéptalo, yo te llevé a los cielos desde abajo. Son dos caras de una misma moneda, discuten esperando que el otro por completo ceda, pero convivir es lo único que les queda, luz y oscuridad se contradicen dentro de mí,

El mejor jardín

Aquel jardín que nació un día como cualquier otro, con el amor de dos que eran mucho más que eso al momento de sembrar amor, pues tenían en unión a Dios y por tanto en aquel jardín comenzaban a florecer tulipanes rojos.   Quien diría que con el paso del tiempo llegarían a ser perennes en aquel jardín pues estaban desde raíz ocupando cada extremo de aquel, dejando espacio para más flores, de todo tipo de aromas y de colores porque con el paso del tiempo se debía surcar el jardín ya que existían personas que empezaban a sembrar en tierra fértil, la mejor de todas, en su mejor momento, ya que absorbía fácilmente aquellas semillas que le servirían toda su existencia, para que este, entonces fuera el jardín más hermoso de todos y el más respetado pues se sabe que la familia no destruye, sino siembra para que se coseche algo realmente bueno. Con el paso del tiempo el jardín iba creciendo, poco a poco incluso con enredadera, pues no todo era tan lindo, incluso habían flores carnívoras q

Perdida en el Bosque (Tercera Parte)

Perdida en el Bosque (3/3) (1/3) (2/3) Mi corazón empezó a palpitar más rápidamente, y un temor invadió todo mi ser. Él lo notó y me preguntó que qué me sucedía. Yo le dije que por favor no dejara que me pasara de nuevo, entré en pánico y no me pude controlar, comencé a llorar de repente, y él me dijo que estuviera tranquila, él me abrazó, y yo lo abracé también fuertemente. ―¡Por favor!, no dejes que me pase de nuevo, ayúdame, protégeme, no dejes que me pase―. Él me abrazó muy fuertemente y me dijo: ―Todo estará bien―. Pero él no sabía lo que decía… Yo sentí como poco a poco mis extremidades cambiaban, el pelo me crecía por todo el cuerpo, mi rostro cambiaba, mis dientes crecían, y mientras aún nos abrazábamos mis uñas convertidas ya en garras le arañaron la espalda fuertemente. El gritó y me empujó hacia atrás rápidamente, cayendo él hacia el otro lado. Él me miraba muy asustado, y yo no podía hacer nada, yo de pronto lo mordí, y el gritó más fuerte. Él estaba tirado en e

Buscaba

Buscaba aquello que según no es real Porque no se sabía si era bien o mal Buscaba un lugar para mis lágrimas dejar Y con consuelo poder llorar Buscaba con afán la perfección Pero la gente decía que ella no era elección Buscaba a la primavera más hermosa Para que me llevara una rosa Buscaba un rincón lleno de paz Para dejar de usar aquel antifaz Buscaba a mi rayito brillante Que un arcoíris me dejara ver tras el diamante Buscaba en la aurora belleza Y en las personas malas nobleza Buscaba entre las cenizas un poco de calor Que me hiciera olvidar este frío dolor Buscaba en el mar un poco de dulzura Que me hiciera olvidar ese momento de amargura Buscaba ser escuchada día y noche con interés Y también que sucediera al revés Buscaba cumplir mis sueños con cualquiera Y que estuviera dispuesto a cumplir cual fuera Buscaba un lucero poder encontrar Y con ternura poderlo amar Buscaba entre la ciudad muerta Una esperanza despierta

Perdida en el Bosque (Segunda Parte)

Perdida en el Bosque (2/3) (1/3)   Él abrió la puerta de su cabaña y yo entré después de él. Él me dijo muy amablemente que me sentara, y yo me senté. Él puso a calentar algo en la estufa, y luego sacó un botiquín, me empezó a curar las heridas y me vendó lo pies. Luego sirvió un té caliente en un vaso y me lo alcanzó. Yo le agradecí. Para ese momento ya era de noche. Él puso la chimenea de su cabaña para darnos calor. Luego empezó a preparar algo de comer. Me preparó una sopa caliente y luego me dio un poco de arroz y carne. Yo le agradecí mucho, me puse a comer, era la comida más deliciosa que jamás había probado, no sé si por su cocina o por el hambre que tenía de no haber comido en todo el día. Ya iba avanzada cuando noté que él me miraba fijamente, yo me detuve, y me dio un poco de risa. Él me dijo ―tienes unos lindos ojos―. Yo me sonrojé un poco, le dije que gracias. Pero me fijé que él no estaba comiendo nada. Entonces le pregunté: ―¿Y tú, por qué no comes? ―, él me

Perdida en el Bosque (Primera Parte)

Perdida en el Bosque (1/3) Desperté sola y perdida en el bosque. No recordaba lo que había pasado anoche, habían manchas de sangre ahí donde yo estaba, y estaba desnuda. Tenía miedo y empecé a caminar por el bosque, pero no sabía a dónde ir, estaba completamente perdida y tenía mucho miedo. Caminé durante horas y horas, pero no llegaba a ningún sitio, y mis pies me dolían mucho porque iba descalza, y no estaba acostumbrada a caminar en la tierra y las piedras. Se me hicieron algunas yagas en los pies. Ya habían pasado muchas horas, y el sol ya estaba por irse, yo estaba muy asustada, me senté en el tronco de un árbol y me puse a llorar. Yo lloraba y lloraba, cuando en eso escuché unas pisadas, y de pronto una voz que dijo: ―¿Estás bien? ―yo volteé y lo vi, era un hombre joven, de cabello negro, barba y bigote, con camisa, pantalón y botas, llevaba una mochila y una escopeta en la mano. Quizá debió haberme dado miedo, pero no sé por qué su rostro bondadoso me inspiró confianz

La Cata (Capítulo X)

LA CATA (CAPÍTULO X) (Capítulo I) (Capítulo II) (Capítulo III) (Capítulo IV) (Capítulo V) (Capítulo VI) (Capítulo VII) (Capítulo VIII) (Capítulo IX) Después de un largo día de trabajo y en espera de que llegara la tarde para salir con Ernesto, resultó que terminé antes de lo que esperaba. La verdad me daba pena que me pasara a traer, porque estaba yo a pocas cuadras, a penas a tres de mi trabajo, y ni modo que yo no pudiera caminar un poco, pensaría él que soy muy comodona. Pero..., y si ya estaba cerca, podría sentir que lo estoy rechazando. Así que mejor decidí llamarlo. Lo busqué ente mis contactos, marqué, y esperé al teléfono a que me contestara. La verdad tardó un poco, me dio un poco de pena que estuviese ocupado o viniera manejando, pero en eso, respondió: ―Hola. ―Hola Ernesto, ¿qué tal?, ¿cómo estás? ―Bien gracias, y tú. ―Bien también gracias. Te cuento que ya he salido de trabajar. ―¡Saliste antes! ―Solo unos diez minutos. ―Fabulo

Él se olvidó

Él se olvidó de mí, mientras yo solo pensaba en él, Él se olvidó del mundo, mientras él era mi mundo, Él se olvidó de mi cariño, mientras yo solo lo quería a él, Él decido emprender un nuevo camino, mientras los caminos de mi vida solo me guiaban a él, Él decido un nuevo amor, sin importarle que mi único amor fuera él, Es en ese momento cuando el corazón llora, cuando las palabras se clavan profundas y dejan un mundo sin color, Es cuando todo se va de apoco, ahora duele pensarlo, pues cada recuerdo es una nueva lágrima, cada sonrisa que me regaló, es un cuchillo que se hunde y hace sangrar el corazón, Cada recuerdo de su voz me rompe en llanto, Pero debo dejarlo ir, así tuvo que ser, yo quizás llegué a sentir amor, mientras él solo compasión, Ángel llévate este dolor y no vuelvas a mí, La soledad y el perdón han llegado y todo el sufrimiento debe tener un fin con un inicio sin pausas, tal vez solo despedidas, vuela alto y renueva tus alas, yo quizás repare las mías y algún d

Sangra el folio (Corazón Negro)

Sangra el folio Un papel, un bolígrafo y yo Un rap de fondo para inspiración Escribir y un poco de imaginación Se convierte en la salvación De un alma buena que antaño al lodo cayó; Gritando hoy en papel lo que su voz ocultó Escribo y escribo lo correcto, puras tonterías Hasta que el folio rompo con mis heridas La sangre cae sobre el papel, llorando lo que oculté Lágrimas de sangre y fuego, mi alma hacen arder Sangra el folio, palabras escribe la sangre al caer Gritando en sus letras lo que callé ayer Una persona que yo quería, casi moría frente a mí Salvarla sabía que no podía, mi corazón se detuvo ahí Pero ser fuerte tenía, porque los demás confiaban en mí Alguna vez yo quise morir, por una tristeza que yo sentía Pero escuchar a alguien que quieres decir eso, quién lo diría Aquel día mi sangre entera se helaría Me tocó ver llorar tristemente a alguien que yo quería,  Por la presión que ejercía un oscuro sistema de corrupción Es u

Si tan solo hubiera sido más veloz...

Si tan solo hubiera sido más veloz... Me puse mi playera roja favorita, y me preparé para salir aquella noche a pasear a Basu, mi perro. Al salir noté que estaba bastante nublado, y caían algunas gotas de lluvia, pero no muchas.  Caminé varias cuadras calle arriba, cuando noté como que un carro me estaba siguiendo con las luces apagadas. Vi si había alguien más en la calle, pero no había nadie. Iba en la esquina, pero el restaurante que había ahí estaba cerrado, pasé frente a la Iglesia, pero todas las puertas estaban cerradas. Yo caminaba intentando recordar un lugar que estuviese abierto a esta hora, pero no encontraba ninguno. Caminé más arriba, pero la librería también estaba cerrada. El carro venía despacio siguiéndome, pero volteé, y noté que notó que yo ya había notado que me seguían. En ese momento me dio mucho miedo. Traté de caminar más rápido, tratando de recordar si había un negocio cerca que estuviera abierto a esta hora. El carro encendió entonces sus luces, y em

Ella

ELLA Desperté a mitad de la noche, me despertó el sonido de la puerta de mi casa. ―Toc, toc.― La noche estaba fría y lluviosa, los truenos de la tormenta se escuchaban cerca, y los relámpagos interrumpían por instantes la oscuridad de mi habitación. Pero ¿quién más podría ser?, debía ser ella, una vez más. ―Toc, toc―. Sonó otra vez, y el temor se empezó a apoderar de mí, tan solo esperaba que se fuera. ―Toc, toc―. Sonó nuevamente, pero esta vez lo acompañó diciendo mi nombre, y diciendo luego con esa dulce voz: ―Ábreme, te necesito―. Yo estaba aterrado, mientras escuchaba que empezaba a llorar en mi puerta, pero yo no podía irle a abrir más, estaba muy débil, ya no tenía energías, temía morir. ―Toc, toc―. Sonó nuevamente, y yo, acostado en mi cama, temblaba mientras abrazaba mis rodillas, al tiempo que mis lágrimas caían y susurraba suavemente ―Vete, por favor vete―. De pronto se escuchó un fuerte trueno, y el relámpago iluminó mi ventana, y la vi a ella observándome desde ahí,

Díganle

Díganle que de tiempo carezco Que mi agenda se llena apenas amanezco Que ocupo mi mañana de seis a nueve En aquello que a mi vida mueve Gente interesante y menos personas distantes Que de nueve a una busco de todas las razones alguna Que el pasado pronto me haga olvidar y me permita al compás de la música bailar Que de una a tres pido ser no molestada para evitar el estrés Pues sin duda a solas prefiero leer ya que nadie me dice que debo o no hacer Que de tres a cuatro reflexiono sobre mi vida en un lindo cuarto Que me hace recordar mi infancia en el día e incluso llorar con melancolía Que de cuatro a siete creo mi propio falsete y busco una excusa para empezar a escribir Pues hay cosas aquí muy ahogadas que necesitan ser expresadas Que de siete a diez en el pasto reposan mis pies Pues las estrellas disfruto acostada Y de ellas ansío estar enamorada Que de once a dos pienso: lo mejor es estar separados Porque una herida empezó a formar Desde que todo empezó a ser ante

Se Forja El Comandante (Corazón Negro)

SE FORJA EL COMANDANTE Tirado sobre el suelo, boca arriba, le cuesta respirar, ahogándose con su propia sangre. La mano izquierda rasga la tierra, no tanto como ha sido rasgado su corazón, cristales rotos incrustados en su mano derecha le cortan, no tanto como los que cortan y atormentan su mente. Heridas, golpes y desgarros, la arena del reloj se acaba, el caballero bueno, leal, honorable, diáfano, acendrado, el caballero de la luz, del brillo y la blancura, siente como de a poco le abandona la vida. La última batalla la sabía perdida, pero avanzó hacia ella blandiendo su espada en alto, nunca se rindió, siempre luchó hasta su último aliento, marchó adelante a la última “justa”, que de justa poco tenía, un combate uno a uno, que en realidad era una emboscada, pero él lo sabía, e igual marchó hacia ella por su honor y dignidad. El suelo es árido, duro y tostado, el sol abrasador, e imágenes pasan por su mente recordándole como terminó ahí. Como todo cruzado lleva la cruz de

Nuestra Independencia

Nuestra Independencia ¿Fue nuestra independencia de verdad un hecho histórico que marcó el inicio de una vida verdaderamente independiente para Centroamérica? O simplemente fue un cambio de patrón para la patria. Como quiera que haya sido, al rememorar aquel acontecimiento, lo hacemos con la esperanza de que Guatemala sea verdaderamente independiente; y que el espíritu de comprensión y fraternidad consoliden cada vez más nuestra conducta nacionalista, que mediante el ejercicio pleno de nuestros derechos y el cabal conocimiento de nuestras obligaciones ciudadanas en un ambiente de paz, de justicia y de respeto; sin odios y sin rencores, sin ambiciones ni fanatismos, sino con auténtica conciencia cívica y voluntad creadora, forjemos un mejor destino para nuestra bienamada Patria. Cada aniversario de nuestra independencia que celebremos debe de constituir una oportunidad para ofrecerle a la patria como presente, la oración permanente de nuestro trabajo honrado, responsab

Un Impacto de 1.800 Metros Por Segundo

Un Impacto de 1.800 metros por segundo Alzo los ojos al cielo Pidiendo una pizca de esperanza más No sé cuánto tiempo Y cuanto sufrimiento tenga que soportar Ruidos al fondo se escuchan Bocinas, timbres, carros, bicicletas, personas hablando. Cada cabeza es un mundo, de eso no hay duda. Volteo hacia mi derecha Veo una señora de avanzada edad Cabello blanco como la nieve Pero sucio, sin días, semanas de no bañarse De rodillas en el suelo Con una palangana de plástico al lado. Volteo a mi izquierda Veo un señor sin una pierna Muletas a punto de desboronarse Con una palangana de plástico en la mano. Miro detrás mio Un niño, con una caja de lustre en la mano Ocho años si mucho Ropa sucia, evidencia del arduo trabajo de cada día Miro al frente Varios señores con mochilas que ya casi solo de hilos cuelgan Palas, machetes y demás Esperando que alguien les de trabajo. Que sufrimiento Tanta escasez, tanta hambre Tanto ana

Estaré junto a ti

Yo siempre junto a ti estaré En el beso más esencial Y en el abrazo más especial En la sonrisa más tierna Y en la mirada más fraterna Yo siempre junto a ti estaré En la distancia estremecedora En la bulla abrumadora En el silencio más cauto Y en el sonido más alto Yo siempre junto a ti estaré Cuando el crepúsculo te muestre su belleza   Cuando el arte exprese tu fortaleza Cuando el aire necesite tus ojos cerrados Y el mar nuestros corazones entrelazados Yo siempre junto a ti estaré Aunque no lo sepas Aunque no lo sientas Y aunque sea imposible Me sentirás de una manera sublime Poco a poco por este amor, con paz te sentirás Cierra los ojos escúchate, y ese día de mí te recordarás.                                                                                                                        -Angelí