Ir al contenido principal

La Cata (Capítulo X)


LA CATA (CAPÍTULO X)

(Capítulo VI)
(Capítulo VII)
(Capítulo VIII)

Después de un largo día de trabajo y en espera de que llegara la tarde para salir con Ernesto, resultó que terminé antes de lo que esperaba. La verdad me daba pena que me pasara a traer, porque estaba yo a pocas cuadras, a penas a tres de mi trabajo, y ni modo que yo no pudiera caminar un poco, pensaría él que soy muy comodona. Pero..., y si ya estaba cerca, podría sentir que lo estoy rechazando. Así que mejor decidí llamarlo. Lo busqué ente mis contactos, marqué, y esperé al teléfono a que me contestara. La verdad tardó un poco, me dio un poco de pena que estuviese ocupado o viniera manejando, pero en eso, respondió:
―Hola.
―Hola Ernesto, ¿qué tal?, ¿cómo estás?
―Bien gracias, y tú.
―Bien también gracias. Te cuento que ya he salido de trabajar.
―¡Saliste antes!
―Solo unos diez minutos.
―Fabuloso, ahora llego, solo que me voy a tardar unos minutitos que me salió un imprevisto.
―No te preocupes, igual habíamos quedado que a las cuatro y media. Pero por eso te llamaba, si quieres te espero ya ahí en Casa Rioja.
―No, cómo crees, en serio, ahora me apresuro y llego ahí contigo en un santiamén.
―Pero igual estoy aquí a tres cuadras, no te preocupes, te espero ahí.
―Lo siento, en serio, debí llegar antes.
―Tranquilo, yo salí antes. Nos vemos en Casa Rioja.
―Nos vemos, llego pronto.
Colgué y empecé a caminar, desde la salida de este edificio de treinta niveles, empecé a caminar hacia Casa Rioja. Casa Rioja es un edificio antiguo e imponente de unos dos niveles bastante altos, con un estilo barroco. Llegué hasta sus puertas, que son enormes, e ingresé. Había un pasillo de ingreso que daba a un jardín central. Y me quedé esperando ahí a que Ernesto llegara. Me encontraba ahí, cuando de pronto venía entrando un joven delgado, entacuchado, rasurado y rubio, y se me acercó.
―¿Qué hace una chica tan linda como tú aquí sola?
―Espero a alguien.
―Yo no haría esperar a una preciosura como tú.
―Quizá porque sabrías que no te esperaría.
―¿Vienes a la presentación del vino?
―Noooo... vengo a hacer un estudio sobre la arquitectura del lugar.
―Ya veo..., por eso estás viendo si la pared resiste a que tú te recuestes sobre ella.
―Exacto.
―Al terminar aquí podríamos salir, conozco un buen lugar, y quizá te pueda prestar mi BMW.
―Lo siento, no puedo, soy casada.
―¿En serio? ¿y por qué no traes anillo?
―Porque..., porque lo dejé en la casa y me lo podían robar.
―¿Y cómo se llama tu esposo?
―Se llama José Ernesto, tiene un Ferrari, tiene una 9 milímetros y no le gusta ver que otros me hablan.
―Si quieres librarte de él, puedes buscarme.
No le respondí, él siguió, y yo continué esperando. No sé por qué dije el nombre de Ernesto. Debí haber dicho el nombre de Raúl, no sé qué me pasó. Bueno, debe ser porque lo estoy esperando, y por eso estoy pensando en él. Lo bueno es que me lo quité de encima. Seguí esperando, pero luego, oh, oh... rayos... otro hombre, de mediana edad, alto, corpulento, cabello oscuro, barba y bigote, trajeado, se acercó a hablarme.
―Hola bella dama, ¿gusta usted que la guíe por Casa Rioja?
―No gracias, espero a alguien.
―En ese caso me permite acompañarla mientras espera.
―Gracias, no es necesario.
―Al menos para que no la molesten. Me permite invitarla a una copa mientras esperamos.
―No quisiera molestarlo.
―No es molestia. ¡Jorge!, puedes venir por favor.
Vino entonces un joven que trabajaba en Casa Rioja.
―¿Sí?
―¿Puedes traernos un par de copas acá?
―Claro.
―El del 97 por favor.
―Con gusto.
Entonces se retiró por las copas.
―Y dígame, ¿cómo he de llamarla?
―Danniela, puede llamarme Danniela. ¿Y usted?
―Cuánto gusto. Mi nombre es Roberto.
―Mucho gusto Roberto.
En ese momento llegó el trabajador de Casa Rioja con las copas.
―Aquí tienen.
―Gracias.
―Muchas gracias.
Luego se retiró.
―Y cuénteme, qué le trae por acá.
―Vengo a la presentación del vino nuevo.
―Claro, ¿por qué motivo viene?, ¿es usted amante del vino, de los negocios?, ¿es solo curiosidad, distracción...?
―La verdad me gustan los vinos, y también los negocios, aunque sinceramente he venido porque me invitaron.
―Quien le invitó es entonces a quien espera.
―Así es.
―¿Y quién le ha invitado?
―Un amigo.
―Un amigo...
―Es que a ambos nos gusta la enología.
―Ah, le gusta la enología.
―Bueno, en realidad soy novata todavía en esto.
―Ah pues si te interesa yo tengo una colección de libros sobre enología.
―¿En serio?
―Así es, también tengo una cava en mi casa, puedes visitarla cuándo quieras.
―Ah... muchas gracias.
En eso, mi celular empezó a sonar.
―Discúlpeme un momento.
―Claro
Salí a la calle a contestar. Vi el número, y era Ernesto, ¡qué alegre!
―Hola Ernesto.
―Hola Danniela, ¿ya estás ahí?
―Sí, aquí estoy en Casa Rioja.
―Llego en un momento, ya voy para allá, lo siento, es que el tráfico estaba un poco pesado.
―No te preocupes, aquí te espero, aunque no prometo guardarte vino... jaja.
―Jaja, no seas mala, guárdame aunque sea una copa.
―Te guardo una copa, pero el vino me lo tomo yo.
―Jajaja, que mala eres. ¿O es que quieres que lo pruebe de tus labios?
―Ay Ernesto, qué cosas dices, me sonrojas. Jaja, te espero.
―Ya llego.
Colgamos, y no sé, una alegría me invadía. Entré entonces nuevamente, y estaba Roberto con otro hombre de tacuche, joven, delgado, rasurado, de pelo oscuro y corto.
―Hola Danniela, mira, te presento a Franscesco.
―Dichosos mis ojos que contemplan tanta hermosura ―dijo él mientras besaba mi mano.
―Ay, gracias. Mucho gusto.
―¿Quieres que te enseñe el lugar?
―Gracias, es que espero a alguien.
―¿Esperas a tu pareja?
―A un amigo.
―Pero ya se tardó, ¿no?
―Justo él me acaba de llamar, es que verá usted que a esta hora hay mucho tráfico. Pero dice Ernesto que ya viene.
―¡¿Ernesto?! ―dijeron los dos al mismo tiempo.
―Sí, así se llama.
―¿Hablas de José Ernesto?
―Sí, ¿lo conocen?
―Claro que lo conocemos.
―Es nuestro amigo.
―¿Eres entonces tú su nueva novia?
―No, no exactamente. Somos amigos ―en ese momento los dos se vieron entre sí, no sé por qué.
―Pues tienes suerte, él está soltero y además de ser bien parecido es muy buena persona.
―Sí, es buena persona, pero no, solo hay amistad entre nosotros, yo tengo pareja ―los dos se volvieron a ver entre sí. ¿Pero qué he dicho mal?―
―Pues tú pareces su tipo, y además eres mucho más bella que Mariana.
―¿Mariana?, ¿Quién es Mariana?
―Ejem, ejem, Franscesco, creo que debemos retirarnos, nos esperan por allá para catar los vinos.
―Pero, ¿quién es Mariana?
―Qué gusto conocerte Danniela, nos saludas a Ernesto ―decía Roberto mientras se llevaba a Franscesco.
―Adiós, grato conocerte.
―Igualmente a los dos.
Me quedé con la duda, y tuve la intención de seguirles, pero de pronto una llamada me detuvo. ¿Sería Ernesto?, vi mi teléfono, pero no, era un número desconocido. ¿qué raro? ¿quién podría ser?

Continuará...

Pintando con palabras y letras
Desde el tintero del corazón
Quetzaltenango, Quetzaltenango, Estado de los Altos
10-11 de Noviembre de 2018


(Capítulo XI)
























Comentarios

También te puede interesar

Canto Final

  Anterior - Top - Siguiente 8. CANTO FINAL Carlos Mejía Godoy y los Palacagüina "A veinte años de lucha inclaudicable, juramos defender nuestra victoria, cada gota de sangre guerrillera, cada bala y cada vida rojinegra, no habrá fuerza ni técnica ni humana capaz de detener al pueblo armado, los campesinos, los obreros y estudiantes milicianos defenderemos la revolución. De norte a sur, de mar a mar, no habrá rincón de nuestra patria sin cuidar, en el ingenio, el cafetal, en los cortes de algodón y el arrozal. De norte a sur, de mar a mar, no habrá rincón de nuestra patria sin cuidar, en el ingenio, el cafetal, en los cortes de algodón y el arrozal. Siempre será diecinueve, siempre será veintitrés, siempre será julio heroico, avanzando siempre sin retroceder. Ellos sembraron el sol, ellos sembraron amor, y hoy nosotros defendemos la vida, la cosecha encendida, la revolución. Siempre será diecinueve, siempre será veintitrés, siempre será julio heroico, avanzando siempre sin retr...

El Zorro y el Sabueso. Un Cuento de Navidad. Capítulo II. Años de Aventuras.

EL ZORRO Y EL SABUESO UN CUENTO DE NAVIDAD CAPÍTULO II. AÑOS DE AVENTURAS CAPÍTULO ANTERIOR: I. ENCUENTRO Al pequeño zorro le había dolido mucho lo que habían dicho de él, se preguntaba si de verdad era malo. Cuando llegó a su casa le preguntó a su mamá si él era malo, ella le dijo que no, que él era un buen hijo. Él le preguntó si los animales que vivían en el bosque eran malos, ella le dijo que no, que quién le había dicho eso. Él le dijo que unos perros que habían pasado por la zona donde él jugaba se lo habían comentado. Ella le dijo que no les hiciera caso, que los animales del bosque y de la ciudad no se llevaban, pero que él era un buen zorro, que la bondad o la maldad de alguien no dependía del lugar de donde era, pero que igual, mejor se alejara de los animales de ciudad si los veía, para que no le dijeran cosas feas. El zorro se quedó con la duda de por qué no se llevarían unos animales con los otros, pero ya estaba tranquilo de que al menos no era malo, él p...

Las 10 Historias de Amistad más Inspiradoras (Revolution Top)

LAS 10 HISTORIAS DE AMISTAD MÁS INSPIRADORAS "Yo soy tu amigo fiel, yo soy tu amigo fiel, tienes problemas, yo también, no hay nada que no pueda hacer por ti, y estando juntos todo marcha bien, pues yo soy tu amigo fiel..." reza la famosa canción de la película de Toy Stoy 2, y con esta frase presentamos nuestro primer Revolution Top especial por el mes del amor y la amistad, que adicionalmente es un test para que veas que tan verdadera o verdaderas son las amistades que entregas y que recibes. Los requisitos que se tomaron en cuenta para elegir estas historias es que fueran amistades emblemáticas públicas o famosas, de seres reales o ficticios (es decir, de la literatura, películas o leyendas). Además, se excluyeron amistades que aun siendo verdaderas incluyesen además de la amistad algún vínculo de parentesco o algún romance conocidos. Por su parte, el criterio de clasificación fue el de la entrega, aun y cuando esta entrega fuese solo de parte de uno de ...

¿Existen las medias veces? Media vez leas esto, lo sabrás.

En las clases de Ciencias Jurídicas en Quetzaltenango, es frecuente escuchar a los catedráticos de aquella ciencia corregir a sus estudiantes cuando expresan “media vez”, y arguyen muy sabihondamente que no existen las medias veces, que lo correcto es decir “una vez”; no sé si sea solo en ciencias jurídicas o esto contezca en otras áreas. Es necesario en este caso, primeramente, aclarar que “vez” es una palabra polisémica, y por lo tanto, si no existieran “medias veces”, ¿cómo podría explicarse por ejemplo que a una persona se le muriera la  media vez de puercos que tiene?, o ¿cómo se repartirían dos personas una vez de puercos en partes iguales?, probablemente tendría que quedarse uno de los dos con la vez ya que no existen medias veces… Claro está que los catedráticos no se refieren a este tipo de vez, media vez avancemos veremos más, pero de que las medias veces existen, existen. Segundamente, si entendemos la locución “media vez” con el significado de “una vez que” te...

Primeramente es correcto, segundamente interesante, terceramente sorprendente

Se ha llegado a afirmar e incluso he escuchado a personas corregir que la palabra "primeramente" es incorrecta, porque no existe segundamente, que lo correcto es decir "en primer lugar", porque sí existe "en segundo lugar". El caso es que "previamente" sí está registrado en el Diccionario de la Lengua Española con el significado de "previamente, antes de todo", y bien puede utilizar el correlato de "últimamente", aunque también puede ser utilizado sin correlato, y es más, aunque no lo creas "segundamente" y "terceramente" sí existen y están aceptados por la Real Academia Española, así que pueden ser utilizados sin problemas. Por tanto el uso de estas expresiones primeramente es correcto, segundamente interesante y terceramente sorprendente. Visita el artículo de Castellano Actual  y busca las palabras " primeramente ", " segundamente " y " terceramente " en el Diccionario d...

PERSONAJES: OTTO MORA.

Fotografía cortesía de Otoniel Mora Ahora que inicio este nuevo proyecto de “La Nueva Palestra” , quería hacer una sección de “Personajes”, y buscaba yo una persona sobre la que pudiera escribir y que abriera esta serie de publicaciones, pero debía ser una persona admirable, una persona sobre la cual fuera un honor poder escribir, una persona que además de destacar en algún aspecto, tuviese una calidad humana especial y admirable. Fue así como elegí como al primer personaje sobre el que quiero escribir: Rolando Otoniel Mora Herwig. Fotografía cortesía de Otoniel Mora Hace muchos años, de niño, en algún parque, probablemente aquí en Quetzaltenango, unas notas de música andina penetraron en mi alma, y el grupo que las hacía sonar era el grupo de Los Kenchas. Varios años después volví a encontrar a dos personajes que integraban aquel grupo: Fernando Juárez y Otto Mora, con quienes he podido ir construyendo una amistad. Hoy ambos impulsan un nuevo proyecto, en un lugar lla...

La Viejecita de Mozambique

  Anterior - Top - Siguiente 2. LA VIEJECITA DE MOZAMBIQUE Carlos Mejía Godoy (Autor) Carlos Mejía Godoy, Los Palacagüina; Antonio Pina Villuendas (Intérpretes) "Yo soy Victoriano, trotamundo vasco, llegué a Mozambique buscando una flor, al caer la tarde detuve el camino, con chapela vasca y con mi acordeón. En la misma puerta de aquella hostería una viejecita me identificó los 7 puñales de Santa María, "Usted es de España, lo mismo que yo. En tus ojos claros de almendro florido, veo la Cibeles, manantial de amor, y en tu risa alegre, loca algarabilla, la gente que corre en la Plaza Mayor." Y yo Victoriano, trotamundo vasco, sorbía una copa de añejo jerez, un llanto cuajado de melancolía, surcó la mejilla de aquella mujer: "cuéntame de España, mutil aguerrido, ¿Qué es de tu Bilbao?, ¿Qué es de mi Madrid?, yo vine a esta tierra hace ya tantos años..., me empujó a esta suerte la guerra civil. Dime si aún alumbran los viejos faroles en la Cava Baja del Madrid de ayer...

Démosle Gracias a Dios

En este día de lanzamiento oficial de mi blog, he decidido empezar publicando un artículo escrito por un literato y periodista excepcional originario de San Antonio Huista Huehuetenango, Guatemala, mi abuelito Florencio Mendoza Granados, artículo ya publicado en su libro de selección de artículos: “Lo cierto es que tengo mis dudas…” de 2008. Qué mayor soporte y fundamento que el ser descendiente de un personaje tan ilustre, cuya pluma ha escrito e informado con la mejor prosa y ha deleitado con los más maravillosos versos. Queriendo en parte iniciar agradeciendo al Supremo Creador por el inicio de este proyecto, he elegido este título para ser el primero que publico de mi abuelito, así que con el permiso ya concedido por él, se los dejo con todo orgullo y admiración: DÉMOSLE GRACIAS A DIOS “Cuando vemos en la televisión o leemos en la prensa las noticias de la violencia que azota a otros lugares, especialmente a las ciudades, los accidentes y la cada vez mayor contaminación del ...

Amor nocturno en Central Park (Relato de la Comunidad).

AMOR NOCTURNO EN CENTRAL PARK Siento que ya no aguanto más, estoy muy cansado y esta noche hace un frío penetrante hasta los huesos. Corro entre los árboles, está oscuro y hay muchos caminos, pero yo sé a dónde debo ir, solo tengo que correr lo suficiente para que ellos no me alcancen antes de que yo llegue a nuestro encuentro. No le puedo fallar, le dije que estaría ahí en el puente a las 10, ella prometió lo mismo, y no permitiré que este contratiempo se interponga entre nosotros. Central Park es demasiado grande, ellos no saben a dónde voy… ya no los escucho detrás de mí, creo que los he perdido. Continúo mi camino pensando en ella, ni el frío ni la oscuridad ni el cansancio me detendrán. Me estoy acercando, y por fin llego al puente, Bow Bridge, un puente mágico, con su blanco característico iluminando la noche gris, con esas aguas cristalinas que con su tranquilidad llenan de paz los corazones, con ese verdor de los árboles que le rodean, y aquellos rascacielos brillando ...

¿Una canción te tiende a gustar más por la música o por la letra?

¿Una canción te tiende a gustar más por la música o por la letra? ¿Una canción te tiende a gustar más por la música o por la letra? Fue una pregunta que no sé si antes me la había hecho, pero recientemente vino a mi mente. Yo tenía una respuesta más compleja para esta pregunta, pero al dirigir esta pregunta a otros me di cuenta que casi todos tenían un criterio unánime que divergía con el mío, ¿es que acaso yo soy el único que tiene una respuesta diferente? ¿Qué es lo que hace que a ti te guste una canción, la música o la letra? Puedes comentarmelo ahora y seguir después para ver si coincides conmigo. Sobre por qué me gusta una canción, tengo que decir que hay varios factores que influyen en cuánto me gusta y el lugar que le doy en mi ranking personal. En diciembre de 2019, hablaba con un amigo, quien me decía que para él la voz humana era otro instrumento más, que podrían estarlo insultando, pero si sonaba bien, a él le gustaba esa canción, yo me asombré de lo que ...