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Mostrando entradas de agosto, 2019

Lágrimas de Sangre y Fuego

LÁGRIMAS DE SANGRE Y FUEGO Y la tierra quedó desierta por el desamor de los humanos... la gente intentaba vanamente calmar su sed en el mar de sal, unos araban el mar, otros sembraban sus secas semillas de fe en las dunas del desierto. Pero él todavía tenía una semilla de Amor en buen estado, y había guardado en su cantimplora un poquito de agua. Mientras todos sufrían y maldecían su desgracia bajo el sol abrazador, él sonreía mientras día a día brotaba su linda flor, la que sembró un día, y que esperaba que tras un tiempo abriera su botón. A él le había costado mucho defenderla de los animales que querían comerla y de los hombres que tan solo querían cortarla. Pero siendo la última flor del mundo, atrajo también la última lluvia de aquel desolador mundo. El cielo se oscureció aquel amanecer, y unas pocas gotas de lluvia cayeron, pero con tanto que los humanos habían fumado vanalidad y superficialidad, la última lluvia que cayó fue de lluvia ácida que a la rosa marchitó. N

Es cuestión de apreciación

En cuanto a su presencia física, una mujer puede ser bella, hermosa, fea y hasta horrible para alguien, un hombre igual, puede tener cualidades y defectos. En los animales podemos observar o encontrar las mismas características, en las plantas, en los paisajes y hasta en las piedras y en las cosas hechas por el hombre. Acaso no hemos dicho alguna vez: -¡Qué mujer más guapa!, ¡Qué animal tan horrible!, ¡Qué paisaje más lindo!, ¡Qué edificio tan bonito! En fin, de todo lo que existe y vemos podemos formarnos una opinión en cuanto a su imagen o visión objetiva; es decir, que de acuerdo a esa opinión personal algo puede parecernos bonito, regular o feo. Mientras un caballo, por ejemplo, según nuestro gusto, puede tener una figura elegante, otro, según también nuestra apreciación, puede parecernos un pobre animalejo; aunque no siempre nuestra apreciación tiene que se igual a la de los demás; lo mismo sucede con los caballos de nuestro ejemplo, puede sucedernos con una flor, un m

El Tesoro de los Conejitos

EL TESORO DE LOS CONEJITOS Tres saltarines conejitos, suaves, blancos y pequeñitos, en el bosque saltaban y saltaban, mientras se divertían y jugaban. Una brisa sobre ellos cayó y un arcoíris al horizonte se divisó. Una leyenda habían ellos escuchado, de mucho oro en una olla guardado, que al final del arcoíris estaba, y que era de cualquiera si acaso lo encontraba. Así que juntitos, saltaron y saltaron lejitos, pero cuando que estaban cerca les parecía, el arcoíris en el acto se desvanecía. Les pasó una y más veces, y así siempre les pasaba, el arcoíris siempre se les escapaba. Al sabio señor Búho consultaron, cómo llegar al final del arcoíris le preguntaron. Desde su árbol de morada, les dijo que fácil no era nada, desde la tierra no podréis llegar, por el aire tendréis que volar, amigos voladores tendréis que encontrar, pero para que el arcoíris no se vaya a espantar, un ave grande no debéis buscar, sino un ave tranquila y delicada, que su labor haga dedicada, un colibrí qu

Otras meditaciones

En el diario transitar de nuestra existencia por este mundo de Dios, y siempre que no nos llegue a temprana hora el llamado de rendir cuentas ante el tribunal divino, pasamos por esas diferentes etapas de la vida, en el curso de las cuales vamos escribiendo nuestra propia historia, cuyas páginas rememoramos con nostaslgia, especialmente cuando hemos rebasado el medio siglo y estamos escribiendo ya los últimos capítulos. Recordamos por ejemplo, entre toda esa serie de escenas de las que hemos sido protagonistos, aquellas en las que cariñosamente nos llamaron "mijito", esa época en que principiábamos a tener noción de nuestras primeras vivencias, hubo otras en las que nos llamaron "cuñado", pero también fuimos "novio" para llegar posteriormente a "yerno" y convertidos después en "papá", acercándonos con esto al calificativo de "suegro", en donde quedamos muy próximos al de "abuelo". Y es de aquí de donde contemp

Labios Tontos

Y esos labios quedaron al descubierto del frío, Cuando se les escapa un suspiro, sus deseos terminan muertos de miedo,  No tienen más abrigo,  No tienen más anhelos, Un soñador paso una vez, los vio sonreír y se marchó, Dejándolos con la sonrisa quebrada y los deseos apagados, Cada vez que vuelve abril, el invierno que les atormenta, le deja el camino abierto al viento que los reseca y los hace pintarse de un color oscuro,  Mayo termina pronto, inicia junio que con su cálida lluvia les brinda unas gotas de misericordia, Julio aparece y los días  son eternos, pero por fin pasó, Agosto llegó y  el 21 no tardó tanto en marcarse en el calendario,  Los recuerdos borran el labial, los sueños viajan a otra boca que ya no está más, No pronuncian palabra de amor desde aquella cobarde despedida, un beso y un adiós bastaron para matar su microcuento de amor,  No tienen palabras de odio, No tienen versos de amor, Parecen dagas que se clavan en el corazón, Parecen curas que no

Un Final en Pausas

Y la inmensa oscuridad me llevo de vuelta a tu olvido, Me hizo recordar que solía contarte que veía las estrellas pensando en tus ojos y ese singular brillo, Toda la noche creía que era espectacular al estar tomada de tu mano y sentir tus labios en los míos, ¡Todo estaba perfecto, todo tenía color y nada carecía de brillo!  Pero entonces, llegó el final de un inicio en pausa, Llegó el final de un amor eterno, Todo se congeló en ausencias y recuerdos, Y el sonido de tu voz en mis miedos, Veo al cielo pero no le pido volver a verte, el tiempo no quiere que el destino me topé en tu camino,  Aún siento un escalofrío cuando escuchó el eco de tu voz, Aún siento que tengo frío en una noche como hoy, Solo pedía un amor eterno, pero fue más breve que una estrella fugaz, ¡Todo estaba tan muerto!,  Cómo esas fechas singulares el 21 que es el inicio del final, Y el 11 que aún hace que te esperé, ¡Todo terminó así como inicio!  Sin besos, sin una despedida, sin un adiós, sin

Oz y las Mariposas, unas azules y otras rosas

Oz y las Mariposas, unas azules y otras rosas Todo empezó un día aireado, cuando un viento ruin robó los pétalos a aquella flor. El mago de Oz no sabía cómo ayudar a repararla, pues no era como aquella muñeca de porcelana cuyas piernas pegó, sus pétalos no podía pegarlos. Pero Dios le descubrió qué magia podía usar, y salió al día siguiente en búsqueda de un tesoro que tomó en sus manos y convirtió en mariposas rosadas y azules, que días más tarde fueron enviadas al jardín de occidente, pero no pudieron encontrar la flor, sino hasta varios días después, y cada una se posó sobre ella para ser sus nuevos pétalos, para que recuperara lo perdido con alegre sorpresa y para dar color y melodía a su vida, y el mago de Oz estaba muy feliz de haber podido ayudar con su magia, magia proveniente de su Fe y su Corazón. Pero días después las puertas del jardín se cerraron, y separado muy lejos quedó de aquella flor, aunque mucho tiempo después el mago logró ver a través de las rejas, y v

Una noche de vigilia

Una de estas noches, cnasado de la dura jornada del día (pa'qué tan trabajador) y con la mejor intención de recobrar energías recetándome una de las más amplias dormidas de esta época de variante temperatura, tranquilamente me emtí a la cama sin siquiera imaginar lo que me esperaba. Ni bien apagué la luz, un desventurado y trastochador zancuidito, entre la oscuridad de la noche llena, rondando mi cabecera, rompió el silencio con su monótona y desperante canción, según él, para adormecerme. Por su parte el grillito, un poquito más distante, principió a pitar un interminable partido de fútbol, posiblemente del camponato de animalitos nocturnos; lo cierto es que "entre ambos" me espantaron de tal manera el sueño, que, como sucede en estas situaciones, pme puse a pensar un montón de cosas porque con la presencia de tan impudentes serenateros no podía conciliar el sueño. Pensé, por ejemplo que, cómo no se cansaban estos animalitos y tantos más -y todavía los tr

Inocencia

INOCENCIA Rostro amable, deleite de blancura Su expresión es de pureza y ternura Temblor de nerviosismo en su risa Tocar sus claros cabellos se siente cual brisa Niña linda, chula y bella Mirada dulce que destella Se tapa la cara, muy apenada Sonríe mientras te ve, muy sonrojada Tersa como la seda es su piel Sus labios son un elixir de miel Te promete estar siempre para ti Su abrazo, su “te amo”, amado te hace sentir Joven de voz angelical Ojos claros, edén celestial Adorable sonrisa dibujada Cándida, esconde la mirada Ten cuidado pues, es más peligrosa de lo que crees La ingenuidad que en su rostro ves Puede que sea justo al revés Su inocencia esconde oscuridad Puede engañarte su adorabilidad Cuidado que puedes ser tú el que sufre de ingenuidad El conquistador resultó conquistado La amas más que a cualquier otra que hayas amado Y ni siquiera sus labios has probado Te cautiva la exquisita luz de ese ángel celesti

¿Qué piensa usted al respecto?

Cada día que pasa nos sorprendemos del cambio que se va operando en el mundo. el ser humano dotado de una extraordinaria capacidad de inventar y descubrir, ha revolucionado de tal manera su sistema de vida que lo que existió hace algún tiempo como producto de su íncreible facultad de crear y que se consideraba insustituible, hoy está totalmente olvidado o sustancialmente diferente. Y sigue adelante transformando al mundo de manera permanente y progresiva, a tal extremo que cada día nos sorprende con esa sucesión indetenible de hechos extraordinarios e increíbles de los que personalmente estamos siendo testigos y de cuántos más que ni siquiera tenemos idea. Cada vez lo vemos más empeñado en sus proezas teconológicas con el propósito de dotar al  mundo, de cuántos beneficios le sea permitido darle, y así continúa imparable y hasta podríamos decir insensible e indiferente alte el riesgo quizá inminente de una catástrofe de consecuencias impredecibles, porque tenemos que decir que a

Quemando recuerdos

Todos o casi todos, guardamos algo que por alguna razón nos es muy preciado, que más que algún grato recuerdo nos trae. Una fotografía, una carta, una tarjeta, cualquier cosa, y ahí la mantenemos celosamente guardada por años, en el fondo de la gaveta de nuestro escritorio, entre las hojas de un viejo libro, en fin, en un lugar especial y seguro. Y cuando por alguna razón removemos el contenido de esa gaveta o las hojas de ese libro, le echamos un ligero o detenido vistazo a esos recuerdos, dedicándoles un pensamiento y a veces dejando escapar un suspiro ante su presencia. Y esos recuerdos a veces carcomidos e incompletos por la acción del tiempo, un día de tantos tienen que terminarse porque ya es prácticamente imposible seguir conservándolos sin que cada vez se deterioren más y más, y cuando ese momento llega, nos duele de veras, porque con su desaparición sentimos que desaparece también parte de nuestra vida, que se va algo de nuestro propio ser. Eso fue lo que hacce poco