Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Novela Corta

La Straniera (Capitolo III: Buonasera)

Capitolo II LA STRANIERA BUONASERA Esco una serata con Ekaterina oggi Arriva bellissima e le do omaggi Tu bella russa il mio cuore alloggi Scegli un ristorante e sfoggi Nel ristorante elegante suona il pianoforte Lei arriva con una gonna di morte Ma il suo cuore sento che anche bate forte Essere insieme è la nostra sorte Buonasera Ekaterina Penso che potrebbe essere la mia notte di fortuna Buonasera Antón Facciamo di questa serata indimenticabile, è una sera opportuna Buonasera Russa mia Ti ho detto che più bella di quanto tu sei non sia nessuna Buona sera Caro mio Ma quanto sei romantico in questa notte di luna Il rosso del tuo vestito combina col rosso del ristorante Candele e musica, un’atmosfera elegante I tuoi occhi negli miei, un’esperienza affascinante Le nostre parole sono poesia come la di Dante Nella tavola due bicchieri di vino Ci circonda un’atmosfera di fuoco divino Lentamente a te io mi avv...

Una Historia de Amor

UNA HISTORIA DE AMOR ―Hola Princesa, ¿Qué es de tu vida? ¿Sabías que la gente dice que tú y yo estamos locos? ―Hola, haha. No, no lo sabía. La gente está muy loca, haha. ―Pero no hagas caso Princesa, a la gente le encanta el chisme y los helados de frambuesa. ―Con mucha crema batida, ¿cierto? No, eso me encanta a mí, haha, la crema batida. ―Qué delicioso, pero sobre todo si lo sirven en trocitos entre 5 y 7 grados norte. ―Oh sí, entre más fríos, mejor. ―Sí, con edulcorante monosódico. ―Haha, estás demasiado loco Comandante, de locura que me hace sonreír. ―La locura es necesaria para sonreír en un mundo tan cuerdo. ―Por eso me encanta estar junto a ti. ―Pero estás demasiado cuerda para mí. ―Muy cuerda diría yo, haha. ―Demasiado, y te necesito loca para nuestras conversaciones y aventuras. ―Regálame un poco de locura. ―No te la puedo regalar, debes descubrirla en ti. Sígueme esta vez: Si quieres encontrar tu locura, para empezar debes soñar que puedes ...

La Cata (Capítulo XV)

LA CATA (Capítulo XIV) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Capítulo XI Capítulo XII Danniela: Ingresamos al primero de los lugares. Habían tantos vinos reposando, era un lugar maravilloso. —¡Wow!, mira Ernesto, ¡cuántos vinos! —Sí, y esta es solo una de las cavas en el lugar. —¡Es un lugar tan hermoso! —Y con nuestra presencia lo es aún más. En el recorrido había diferentes estancias, en cada una había un vino diferente que se podía catar. Ernesto me llevaba de la mano y nos detuvimos en la primera estación. Catamos un Cabernet Sauvignon, pero antes de catarlo nos explicaban las características del vino. Al parecer al final del recorrido estaría el nuevo vino que presentarían. Pasamos a la siguiente estación, yo iba muy emocionada, y estaba tratando de poner atención en los datos que decían de los vinos, para aprender más sobre ellos, además de percibir sus c...

La Cata (Capítulo XIV)

LA CATA (Capítulo XIV) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Capítulo XI Capítulo XII Danniela: Mi teléfono sonaba, no conocía el número, no sabía quién podría estar llamando, pero contesté. Cuál fue mi sorpresa al escuchar esa voz tan conocida ya. —Hola Danniela. — Hola Ernesto, ¡eres tú! — Sí, ya estoy aquí a un par de cuadras. — Aquí estoy esperándote en la entrada. — Ahora llego. — Te espero. Me alegraba que Ernesto ya estuviera tan cerca, y me fui acercando a la puerta. Fueron quizá unos treinta segundos, cuando Ernesto apareció en la puerta. Venía acompañado de un tipo raro, vestido de rojo, con bigote y barba larga y algo despeinado, contraste total con Ernesto. — Hola Danniela. — Hola Ernesto. Él me tomó ambas manos y me dijo: — Estás preciosa. — Gracias. (Le dije, un poco apenada) — Él es Jake, ella es Danniela. — Mucho gusto. — Igu...

La Cata (Capítulo XIII)

LA CATA (Capítulo XIII) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Capítulo XI Capítulo XII Ernesto: Estábamos ya un grupo de personas listos para escuchar la explicación sobre el vino, abracé a Danniela y juntos empezamos a escuchar lo que exponía Franscesco. — Damas y caballeros, aquí les presento el nuevo vino de Bodegas Torres: "Gran Sangre de Toro Oro", como pueden ver con una presentación impecable. De la mejor calidad, está clasificado como Denominación de Origen Calificada de Catalunya. Ustedes ya deben conocer el Sangre de Toro hecho con Garnacha Tinta y Cariñenia, y sabrán que al Gran Sangre de Toro se le agrega, además de estas cepas, la Syrah. Pero el Gran Sangre de Toro Oro va a cambiar bastante esta línea que venía produciendo Bodegas Torres, pues esta vez se ha elegido la cepa Tempranillo, haciendo de este un vino monovarietal. El vino tiene 14 g...

La Cata (Capítulo XII)

LA CATA (Capítulo XII) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Capítulo XI Ernesto: Fuimos entonces a la presentación de los vinos. Ahí me encontré a Roberto, un amigo. — Hola Ernesto, ¡qué grato verte! — Qué tal Roberto, ¿cómo te va? Te presento a Danniela. Danniela, él es mi amigo Roberto. — Sí, ya nos conocíamos. — ¿Ya se conocían? — Sí, mientras te esperaba charlamos un rato. — La fuimos a saludar con Franscesco. — Pues Roberto es uno de los socios dueños de Casa Rioja. — Ah, qué interesante, no lo sabía. — Siempre son bienvenidos a Casa Rioja. — Muchas gracias. — Pero por favor, pasen. Seguimos caminando y entramos a uno de los recintos. — ¡Wow!, mira Ernesto, ¡cuántos vinos! — Sí, y esta es solo una de las cavas en el lugar. — ¡Es un lugar tan hermoso! — Y con nuestra presencia lo es aún más. Pasamos entonces por la presentación de algunos de l...

La Cata (Capítulo XI)

LA CATA (Capítulo XI) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Ernesto: Continué mi camino, acelerando a toda velocidad, vi el semáforo en amarillo, aceleré más, pero al ir atravesando cambió a rojo, otro carro venía, los frenos y llantas rechinaron con el pavimento y... Todo pasó muy rápido, las llantas de ambos carros rechinaron, y apenas unos milímetros evitaron que sucediera lo peor, creo que hubieron insultos y bocinazos, pero yo casi no puse atención, me abrí paso y seguí mi camino. Continué y finalmente llegué a Casa Rioja, pero no había ningún lugar para parquearme. Tuve que ir hasta tres cuadras de distancia para encontrar un lugar. Me bajé del coche, y empecé a caminar. Busqué mi teléfono, y no lo encontré, debí haberlo dejado en el carro, rayos, pero ya era tarde, así que no regresé. De camino me topé con Jake. —Ernesto, qué alegre verte. — Hola Jake...

Él se olvidó de ella, ella se olvidó de él

Él se olvidó de Ella, Ella se olvidó de Él Él manejaba su carro, un poco triste por ella, y en su tristeza decidió llamar a su amiga, la canchita, tan solo para charlar. Ella le respondió. Él le preguntó si estaba libre ese día, ella le dijo que para él sí. Él la fue a traer hasta su casa, ella se arregló muy linda mientras lo esperaba. Él la llegó a traer, ella se subió al auto, y ambos emprendieron un viaje, un viaje que marcaría un antes y un después para los dos. Llegaron hasta el restaurante, un restaurante de comida italiana, donde se toca el timbre y te van a abrir la puerta, y donde al ingreso hay una cava de vinos. Se sentaron a la mesa, y les pasaron la carta. Dos copas de vino y una pizza. ¿De qué ingredientes la pizza?, de cuáles más iba a ser, de camarones, pues a ambos les encantan, es su comida favorita. Charlan amenamente mientras esperan la comida, tan atentos, que no se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor. Les llevan el vino, él lo cata, ella observa y ...

Perdida en el Bosque (Tercera Parte)

Perdida en el Bosque (3/3) (1/3) (2/3) Mi corazón empezó a palpitar más rápidamente, y un temor invadió todo mi ser. Él lo notó y me preguntó que qué me sucedía. Yo le dije que por favor no dejara que me pasara de nuevo, entré en pánico y no me pude controlar, comencé a llorar de repente, y él me dijo que estuviera tranquila, él me abrazó, y yo lo abracé también fuertemente. ―¡Por favor!, no dejes que me pase de nuevo, ayúdame, protégeme, no dejes que me pase―. Él me abrazó muy fuertemente y me dijo: ―Todo estará bien―. Pero él no sabía lo que decía… Yo sentí como poco a poco mis extremidades cambiaban, el pelo me crecía por todo el cuerpo, mi rostro cambiaba, mis dientes crecían, y mientras aún nos abrazábamos mis uñas convertidas ya en garras le arañaron la espalda fuertemente. El gritó y me empujó hacia atrás rápidamente, cayendo él hacia el otro lado. Él me miraba muy asustado, y yo no podía hacer nada, yo de pronto lo mordí, y el gritó más fuerte. Él estaba tirado en e...

Perdida en el Bosque (Segunda Parte)

Perdida en el Bosque (2/3) (1/3)   Él abrió la puerta de su cabaña y yo entré después de él. Él me dijo muy amablemente que me sentara, y yo me senté. Él puso a calentar algo en la estufa, y luego sacó un botiquín, me empezó a curar las heridas y me vendó lo pies. Luego sirvió un té caliente en un vaso y me lo alcanzó. Yo le agradecí. Para ese momento ya era de noche. Él puso la chimenea de su cabaña para darnos calor. Luego empezó a preparar algo de comer. Me preparó una sopa caliente y luego me dio un poco de arroz y carne. Yo le agradecí mucho, me puse a comer, era la comida más deliciosa que jamás había probado, no sé si por su cocina o por el hambre que tenía de no haber comido en todo el día. Ya iba avanzada cuando noté que él me miraba fijamente, yo me detuve, y me dio un poco de risa. Él me dijo ―tienes unos lindos ojos―. Yo me sonrojé un poco, le dije que gracias. Pero me fijé que él no estaba comiendo nada. Entonces le pregunté: ―¿Y tú, por qué no comes? ―, é...

Perdida en el Bosque (Primera Parte)

Perdida en el Bosque (1/3) Desperté sola y perdida en el bosque. No recordaba lo que había pasado anoche, habían manchas de sangre ahí donde yo estaba, y estaba desnuda. Tenía miedo y empecé a caminar por el bosque, pero no sabía a dónde ir, estaba completamente perdida y tenía mucho miedo. Caminé durante horas y horas, pero no llegaba a ningún sitio, y mis pies me dolían mucho porque iba descalza, y no estaba acostumbrada a caminar en la tierra y las piedras. Se me hicieron algunas yagas en los pies. Ya habían pasado muchas horas, y el sol ya estaba por irse, yo estaba muy asustada, me senté en el tronco de un árbol y me puse a llorar. Yo lloraba y lloraba, cuando en eso escuché unas pisadas, y de pronto una voz que dijo: ―¿Estás bien? ―yo volteé y lo vi, era un hombre joven, de cabello negro, barba y bigote, con camisa, pantalón y botas, llevaba una mochila y una escopeta en la mano. Quizá debió haberme dado miedo, pero no sé por qué su rostro bondadoso me inspiró confianz...

La Cata (Capítulo X)

LA CATA (CAPÍTULO X) (Capítulo I) (Capítulo II) (Capítulo III) (Capítulo IV) (Capítulo V) (Capítulo VI) (Capítulo VII) (Capítulo VIII) (Capítulo IX) Después de un largo día de trabajo y en espera de que llegara la tarde para salir con Ernesto, resultó que terminé antes de lo que esperaba. La verdad me daba pena que me pasara a traer, porque estaba yo a pocas cuadras, a penas a tres de mi trabajo, y ni modo que yo no pudiera caminar un poco, pensaría él que soy muy comodona. Pero..., y si ya estaba cerca, podría sentir que lo estoy rechazando. Así que mejor decidí llamarlo. Lo busqué ente mis contactos, marqué, y esperé al teléfono a que me contestara. La verdad tardó un poco, me dio un poco de pena que estuviese ocupado o viniera manejando, pero en eso, respondió: ―Hola. ―Hola Ernesto, ¿qué tal?, ¿cómo estás? ―Bien gracias, y tú. ―Bien también gracias. Te cuento que ya he salido de trabajar. ―¡Saliste antes! ―Solo unos diez minutos. ―Fabulo...

La Cata (Capítulo IX)

LA CATA (CAPÍTULO IX) (Capítulo I) (Capítulo II) (Capítulo III) (Capítulo IV) (Capítulo V) (Capítulo VI) (Capítulo VII) (Capítulo VIII) Me arreglé lo más rápido que pude, y salí para la casa de Mariana. No sé qué pasa, si es mala suerte, si es cómo lo percibimos o en verdad es así, pero a veces pareciera que el creador tiene un agudo sentido del humor y ama la ironía, porque cuando no te urge ni necesitas demasiado hacer determinada cosa, suele todo ir bien y estar tranquilo, pero justo cuando necesitas hacer algo, sucede todo para que no lo logres. Parece que hoy se pusieron todos de acuerdo para salir a conducir a las calles, como que de un día para otro en la ciudad se duplicó el número de automóviles. Las calles son un caos, y es toda una odisea llegar hasta la casa de Mariana. Pero finalmente llego, y ella está ahí, con esos ojos cristalinos color miel, esos cabellos rubios, esa blancura de su tersa piel, ella es como un sol. Lleva puesto un h...

La Cata (Capítulo VIII)

LA CATA (CAPÍTULO VIII) (Capítulo I) (Capítulo II) ( Capítulo III) (Capítulo IV) (Capítulo V) (Capítulo VI) (Capítulo VII) Me dejó en mi edificio, subí a mi apartamento, y me preparé para irme a acostar. Pero ya acostada, no podía hacer más que pensar en Ernesto, será que... no, solo debe ser porque lo conocí hoy. debo pensar en otra cosa y dormirme ya. La semana fue pasando y no sé por qué estaba tan pendiente de la salida que tendríamos con Ernesto, por el vino seguramente, estaba tan emocionada de poder salir con Ernesto a Casa Rioja, por el vino, es que es una gran gentileza que él me de la oportunidad de ir a Casa Rioja, y como a mí me gusta la enología, no es porque me guste Ernesto, no, es solo un amigo, a mí lo que me gusta es la enología, y por eso quiero ir. Aunque..., no me ha escrito, ¿será que sigue firme su invitación?, pero no puedo escribirle yo a él, eso quizá se vería mal, no me escribió casi en toda la semana, ¿será que ya se le olvid...