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Mostrando las entradas etiquetadas como Diálogo

Una Historia de Amor

UNA HISTORIA DE AMOR ―Hola Princesa, ¿Qué es de tu vida? ¿Sabías que la gente dice que tú y yo estamos locos? ―Hola, haha. No, no lo sabía. La gente está muy loca, haha. ―Pero no hagas caso Princesa, a la gente le encanta el chisme y los helados de frambuesa. ―Con mucha crema batida, ¿cierto? No, eso me encanta a mí, haha, la crema batida. ―Qué delicioso, pero sobre todo si lo sirven en trocitos entre 5 y 7 grados norte. ―Oh sí, entre más fríos, mejor. ―Sí, con edulcorante monosódico. ―Haha, estás demasiado loco Comandante, de locura que me hace sonreír. ―La locura es necesaria para sonreír en un mundo tan cuerdo. ―Por eso me encanta estar junto a ti. ―Pero estás demasiado cuerda para mí. ―Muy cuerda diría yo, haha. ―Demasiado, y te necesito loca para nuestras conversaciones y aventuras. ―Regálame un poco de locura. ―No te la puedo regalar, debes descubrirla en ti. Sígueme esta vez: Si quieres encontrar tu locura, para empezar debes soñar que puedes ...

La Cata (Capítulo XII)

LA CATA (Capítulo XII) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Capítulo XI Ernesto: Fuimos entonces a la presentación de los vinos. Ahí me encontré a Roberto, un amigo. — Hola Ernesto, ¡qué grato verte! — Qué tal Roberto, ¿cómo te va? Te presento a Danniela. Danniela, él es mi amigo Roberto. — Sí, ya nos conocíamos. — ¿Ya se conocían? — Sí, mientras te esperaba charlamos un rato. — La fuimos a saludar con Franscesco. — Pues Roberto es uno de los socios dueños de Casa Rioja. — Ah, qué interesante, no lo sabía. — Siempre son bienvenidos a Casa Rioja. — Muchas gracias. — Pero por favor, pasen. Seguimos caminando y entramos a uno de los recintos. — ¡Wow!, mira Ernesto, ¡cuántos vinos! — Sí, y esta es solo una de las cavas en el lugar. — ¡Es un lugar tan hermoso! — Y con nuestra presencia lo es aún más. Pasamos entonces por la presentación de algunos de l...

La Cata (Capítulo XI)

LA CATA (Capítulo XI) Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI Capítulo VII Capítulo VIII Capítulo IX Capítulo X Ernesto: Continué mi camino, acelerando a toda velocidad, vi el semáforo en amarillo, aceleré más, pero al ir atravesando cambió a rojo, otro carro venía, los frenos y llantas rechinaron con el pavimento y... Todo pasó muy rápido, las llantas de ambos carros rechinaron, y apenas unos milímetros evitaron que sucediera lo peor, creo que hubieron insultos y bocinazos, pero yo casi no puse atención, me abrí paso y seguí mi camino. Continué y finalmente llegué a Casa Rioja, pero no había ningún lugar para parquearme. Tuve que ir hasta tres cuadras de distancia para encontrar un lugar. Me bajé del coche, y empecé a caminar. Busqué mi teléfono, y no lo encontré, debí haberlo dejado en el carro, rayos, pero ya era tarde, así que no regresé. De camino me topé con Jake. —Ernesto, qué alegre verte. — Hola Jake...

La Cata (Capítulo X)

LA CATA (CAPÍTULO X) (Capítulo I) (Capítulo II) (Capítulo III) (Capítulo IV) (Capítulo V) (Capítulo VI) (Capítulo VII) (Capítulo VIII) (Capítulo IX) Después de un largo día de trabajo y en espera de que llegara la tarde para salir con Ernesto, resultó que terminé antes de lo que esperaba. La verdad me daba pena que me pasara a traer, porque estaba yo a pocas cuadras, a penas a tres de mi trabajo, y ni modo que yo no pudiera caminar un poco, pensaría él que soy muy comodona. Pero..., y si ya estaba cerca, podría sentir que lo estoy rechazando. Así que mejor decidí llamarlo. Lo busqué ente mis contactos, marqué, y esperé al teléfono a que me contestara. La verdad tardó un poco, me dio un poco de pena que estuviese ocupado o viniera manejando, pero en eso, respondió: ―Hola. ―Hola Ernesto, ¿qué tal?, ¿cómo estás? ―Bien gracias, y tú. ―Bien también gracias. Te cuento que ya he salido de trabajar. ―¡Saliste antes! ―Solo unos diez minutos. ―Fabulo...

Un abrazo

-He llorado lo suficiente Vete y llévate todo lo latente Déjame llorar ha llegado la hora El desahogo mi corazón añora -Voy a irme y te juro no volver -Es lo menos que espero Eras uno y ahora cero Y yo te prometo a ti no regresar Contener el dolor y profundo respirar -Esto me duele -Comprendo, caricia no es este dolor Pero alégrate porque esto es amor El corazón duele al amar Y se marcha sin preguntar -Dime algo que me hiera para contener mis ganas de abrazarte -Créeme mis labios no van a insultarte No conozco del amor esa parte Vete y vuela a tu felicidad Para que alguien se enamore de tu libertad -¿Me regalas un abrazo? -Si prometes hacerlo inolvidable Que hasta en mi soledad me hable Que me permita tu recuerdo palpar Y mis lágrimas secar -Te lo prometo.                            ...

Diálogo desde las Estrellas: Sueños de Escritora y El Comandante de las Letras

Diálogo desde las Estrellas:  Sueños de Escritora y El Comandante de las Letras ―¿Otra vez desvelándote Comandante? ―Mi espíritu no descansa buscando ojos que quieran leer mis letras. Pero fui condenado a vivir en un mundo de analfabetos. ―No te desesperes, ya encontrarás a alguien que no lo sea. ―Quise llevar Amor, Sabiduría y Libertad a las personas, pero ellos solo querían Placer, Alucinación y Rejas de Oro... ―Lo lamento tanto, pero no te rindas, sigue intentando. ―Ellos me condenaron a las tinieblas por querer darles luz, me quitaron mis hojas y mi pluma, no querían que volviera a escribir. Yo le eché la culpa a mis libros, y los quemé. ―Yo conozco unos ojos que quieren leer tus letras, pero tú no las compartes. ―Ahora solo escribo sobre el agua con mis lágrimas de sangre y fuego, solo aquí, en mi lejano mundo, podría alguien leerlo por pocos segundos, porque luego se diluyen y se desvanecen. ―Pero quedan en tu corazón para siempre. ―Mi sueño es pode...